La dictadura de Venezuela estuvo hace ya dos meses de estar en el punto más cercano a caer, y sin embargo, nada de ello sucedió, y es más, hoy el regimen esta más lejos de caer que nunca. Venezuela se haya transitando un momento de su historia que seguramente perdure por muchos años más y que sea un momento que seguramente marque la historia durante varios siglos. No solo un hecho sumamente significante para el país, sino para el resto del continente, por ello vale la pena preguntarse como es que Venezuela llegó como está actualmente, spoiler: no es de un día para el otro.
Hace dos meses atrás, en julio de 2024, se celebraron las elecciones presidencias en Venezuela, el regimen chavista presidido por Nicolás Madura se enfrentaba a la propuesta de Edmundo González, básicamente las dos listas que pelearían por su lugar en la presidencia. De las elecciones no se esperaba mucho, pero un aire de esperanza recorría en los venezolanos y en el mundo entero al esperar que el regimen respetaría los resultados. Sin embargo, eso se desvaneció cuando se publicaron las cifras de los porcentajes electos y se notaban claramente con una alteración en favor de Maduro.
Esto sucediendo el domingo a la noche en Venezuela, los reclamos de la oposición y las redes no se hicieron esperar, desde cálculos que evidencias la falsedad de los números ya que daban divisiones de población con resultados estadísticamente imposibles al ser muy “redondos”. Corina Machado, vicepresidente de la fórmula de González, publicó las actas del 80% de las mesas escrutadas y daba por vencedor a Edmundo Gonzales por el 52% de los votos. Ya en este punto, la adulteración de los resultados electorales era un hecho, y toda posibilidad de argumentar que Venezuela era una democracia se desvanecía, pero es evidente que este proceso de degradación no inició este julio, ni este año, ni esta década cuando asumió Maduro (esto principalmente defendido por sectores que apoyaban abiertamente a Chávez), sino que debemos remontarnos hacía antes del milenio para entender que sucedió con Venezuela.
La tercera fuerza al poderLa narrativa clásica sobre Venezuela (en cierta forma similar a la Argentina) es que hace unas décadas era considerada una perla en Sudamérica, donde se gozaba de cierta prosperidad económica y asombrosamente de una democracia consolidada. Esto último teniendo en cuenta que el plan cóndor no la afecto. En 1998 el modelo de bipartidismo que existía desde ese entonces en Venezuela llega a su fin y abre el camino para que Hugo Chávez gané las elecciones. Un candidato devenido del ejército y con un discurso anti neoliberal, culpando a cierta “casta” de la decadencia venezolana, muy parecido en este sentido a Javier Milei.
En 1999 Chávez logra establecer la Constitución Bolivariana de Venezuela, con ciertos tintes militaristas que no se veían a simple vista. Entre ellos, quitar las delegaciones al congreso de hacer ascensos en el ejército. A su vez se empezó a notar como mucho de estos militares se convertían en alcaldes, gobernadores y dirigentes de empresas públicas.
En el 2006 se intenta dar paso a una segunda reforma constitucional, Chávez entusiasmado de venir ganando la reelección con el 63% de los votos. Sin embargo, al momento de sancionarse con un referéndum, gana la negativa. En respuesta de ello Chávez empieza a llevar su agenda política a través del establecimiento de decretos: leyes más colectivistas, estatizaciones y fortalecimiento a las fuerzas armadas. Se armaban fiestas en cadenas nacionales estatizando en vivo y directo joyerías, bancos y demás. En estos años “brillaba” el socialismo del siglo XXI. Junto con demás gobiernos democráticos de Sudamérica con inclinación hacia la izquierda, Lula en Brasil, Néstor en Argentina, Morales en Bolivia y Fidel en Cuba que le negaban el ALCA a Estados Unidos.
El acelerador en los últimos once añosLa historia siguió con la enfermedad de Hugo Chávez y su traspaso al mando a Nicolás Maduro, quien de alguna forma empezó a resentir por un lado los efectos negativos del modelo venezolano y una profunda crisis económica. El regimen autoritario se acentúo cuando se empezaron a cerrar los poderes legislativos como la suspensión de la asamblea nacional luego de que la oposición obtuviese la mayoría en las elecciones de 2015. Así se empezaron a perseguir opositores y se dio la conocida fuga de cerebros. Millones de venezolanos desde entonces huyeron del país. Hay relatos de quienes pudieron escapar en transición de Chávez a Maduro, porque olfateaban lo que les esperaba. Razón no les faltaba a esas personas, quienes fueron las primeras de una larga lista en hacerlo.
Se realizaron varias oleadas de protesta que terminaron siempre con la violación de los derechos humanos y la represión sin piedad.
Desde entonces el país debió buscar nuevas fuentes de ingresos que no fuesen el petróleo, el cual en Venezuela no es muy rentable en precios internacionales y que además luego de décadas sin inversión ha colapsado en infraestructura. Eso fue acentuando la existencia del narcotráfico y lo que algunos denominan como narcoestado al Estado de Venezuela. Por otro lado, la divisa experimento una acentuada devaluación que llevaban a números sumamente ridículos de inflación, carretillas para ir a hacer las compras y escasez en los supermercados eran y son la noticia que cada día se conoce del país. Del cual no debemos engañarnos si vemos que la inflación ha disminuido en el último tiempo, incluso estando por debajo del índice en la Argentina, es por la dolarización informal que se ha producido en el país.
Qué representa VenezuelaEntonces para poder entender las razones por las que el pueblo de Venezuela permitió que sus líderes tomasen el poder como lo hacen, se debe comprender que este proceso inició de a pequeños pasos hace más de veinte años. Venezuela es un caos delicado dentro y fuera del país, desde el otro lado de la frontera preguntarle a un político si piensa si Venezuela es una dictadura o no, habla muchos de sus políticas e ideales. Se ha convertido también en el eslogan de varias campañas electorales, “vótenos o con el otro candidato seremos Venezuela”.