Se dice que la trova cubana nació en 1965, años posteriores a la revolución cubana, con la canción de Pablo Milanés llamada “Mis veintidós años”, precisamente en el segundo verso donde su ritmo es el de la guajira, el cual es un género surgido en la misma Cuba del siglo XIX, donde las letras tratan de una vida rural ideal e historias románticas de amor. En ese contexto sesentoso empiezan arrimarse no solo poesías locales, sino que se importa el fenómeno del mundo latino. Con la Nueva Canción chilena con Isabel Parra, Atahualpa Yupanqui desde Argentina, Gilberto Gil de Brasil o la Nueva Cançó de Barcelona. Según se dice era la esencia del Martín Fierro, “acostúmbrense a cantar con fundamento”.
La trova se define como la poesía hecha canción, que significase nueva trova hacía referencia a esa letra de vanguardia que se nota principalmente en la voz de Silvio Rodríguez, que es sin duda el mayor exponente de este género musical, si es que puede considerárselo como tal. Ya que, desde cierto punto de vista más acertado, la trova cubana no es un género sino un rejunte de los artistas de la isla que nacieron entre cierto periodo que diríamos que fue desde 1965 hasta algunos años entrados los 2000. Fue un proceso que se lo tilda más de ideológico que de musical, o más bien su clasificación refiere a ello. No olvidemos que el régimen comunista cubano se ha caracterizado por ese control absoluto de lo que se comunicaba.
Un proceso de censuraUn ejemplo de ello es como Silvio Rodríguez relata su paso por la televisión cubana en su programa a mediados de los 60s, cuando afirmó que el gobierno buscaba minuciosamente cualquier rastro de rock en la cultura cubana, considerado como una infiltración imperialista. Desgraciadamente para Silvio hablar de The Beatles fue motivo de censura. En este marco la muy joven trova tuvo que decaer por unos años de la gran vida pública que gozaba en televisión, y debió verse obligada a nacer desparramada por todo el país.
No fue hasta 1972 que empezó a gestarse una especie de orden espontáneo, se convocó en la ciudad de Manzanillo, este de Cuba el Movimiento de la Nueva Trova, a fin de discutir inquietudes estéticas y así fue surgiendo una especie de estandarización. Esta vez era distinto, la trova tenía a su lado la Unión de Jóvenes Comunistas, que junto con el Movimiento de la Nueva Trova se convirtió en un movilizador de masas. Un ejemplo que podemos suscitar es para la idea es el de “La Familia, la propiedad privada y el Amor” de Silvio Rodríguez, o “Pequeña Serenata Diurna” que desde un punto meramente personal pienso que habla de manera irónica de la vida estadounidense de “libertad” y el convencimiento de que era feliz. En este punto Milanés y Rodríguez se volvieron los exponentes fuera de Cuba, y a su vez casualmente fueron los que más apoyaron a la palabra de Fidel Castro y al espíritu de José Martí.
Los exponentes de la trova cubanaLos exponentes de la trova cubana fueron aparte de Milanés y Rodríguez, Vicente Feliú, Leo Brauer y Noel Nicola. Representaron la esencia de una época cubana en donde el país aún gozaba de cierta dinámica y calidad de vida. Conforme pasaron los años ese brillo se fue perdiendo, el cambio generacional, la caída soviética dejaron cada vez más aislado al Partido Comunista. Hasta hace unos años el apoyo incondicional de Pablo por el régimen se fue perdiendo, mientras que Silvio por el otro lado seguía en su promoción. Fue entonces conformándose una disputa entre ambos que finalizó cuando murió Milanés.
El futuro de la trovaHoy la Cuba de esa trova quedó en el pasado, que era a su vez el reflejo de lo que pudo parecerse a la edad dorada del comunismo cubano, el cual hoy solamente se dedica a agonizar lentamente a su pueblo. Un pueblo que de a poco pareciera despertarse y que se va manifestando en aquel deseo. La llegada al internet a la isla es un hecho cada vez más evidente, hoy ya el control cuasi perfecto no es posible, quedaremos expectantes del fin de una distopía y durante o con ello ¿el nacimiento de un nuevo movimiento artístico?