El regreso de Steve Jobs a Apple en 1997, fue uno uno de los momentos más importantes en la historia de la compañía que venía de una serie de dificultades, tras su salida en 1985 debido a conflictos con la junta directiva y el CEO de la época, John Sculley, la empresa había caído en declive, enfrentando problemas financieros, una pérdida significativa de cuota de mercado y productos que no lograban impactar en el público. Esto sumado a la feroz competencia tecnológica que se vivía principalmente en Estados Unidos, donde Microsoft avanzaba a pasos agigantados sobre el mercado de las computadoras donde Apple se desempeñaba, la compañía parecía cada vez menos posibilitada a pelear su cuota de mercado. En este contexto retorna Jobs, quien la había cofundado ya en 1976.
En su exilio Jobs paso sus días fundando una nueva empresa tecnológica llamada “Next”, dedicada a la computación estudiantil y el diseño distinto con altos rendimientos. Finalmente, la empresa fue absorbida por Apple y su sistema operativo sirvió para dar base a las macOS, las cuales a su vez fueron y son la base de los dispositivos Apple como los iOS. Es entonces en este punto que puede pensarse al resurgir de Apple de la mano de Steve Jobs.
Tareas de rearmeCuando se habla de la esencia de Steve Jobs dentro de las empresas, se podría traer a la computadora iMac como la demostración de la concepción que tenía en como transformar una buena idea en un producto. Tan solo dos años posterior a su regreso se lanza la computadora iMac, que entre otras cosas destacó inmediatamente por su diseño audaz y colorido: mientras que la mayoría de las computadoras personales eran cajas beige, el iMac tenía una carcasa transparente y curvas suaves en un color azul translúcido ("Bondi Blue"). Este enfoque innovador cambió la percepción de las computadoras, haciéndolas atractivas para el público general, no solo para usuarios profesionales o técnicos.
Entre varios detalles tenía la cualidad de ser un “todo en uno”, lo que pudo y obviamente ahora también puede parecer una obviedad, pero en ese entonces marco el nuevo rumbo dentro de un mercado de clientes más amplio, y a la vez la necesidad de presentar un producto creativo como agregado de valor y justificación de los altos precios que maneja la compañía, lo que a su vez permite la incorporación de la energía de punta.
La música en la cabeza de JobsPara en ese entonces empezaban a popularizarse las conexiones entre cámaras y computadoras, algo que permitiera mejor el traslado y comunicación de los archivos multimedia en una manera más veloz y eficaz. Algo a lo que inicialmente el mismo Jobs apuntaba a colmar, pero pronto empezó a notar como el público quería hacer eso mismo, pero con la música. Que en ese hasta entonces se compartía con CDs, fue en ese entonces que la posibilidad de un producto capaz de trasladar música más fácilmente, se hizo presente. Fue en este punto que Jobs plantó en la mente de Apple el poder desarrollar un portátil de música capaz de almacenar grandes cantidades de canciones y poder trasladarse de un lugar a otro.
Idealmente este suceso coincidió con una visita a Tokio por parte de los directivos de Apple, quienes en la empresa Toshiba el producto ideal para proveerse: un disco duro en miniatura. Firmando un contrato casi al instante por diez millones de dólares y una clausula de exclusividad para empezar realmente con el diseño de lo que luego se denominaría iPod.
El ingeniero contratado para desarrollar el iPod fue Tony Fadell, quien es conocido como el "padre del iPod". Fadell fue contratado por Apple en 2001, después de haber trabajado en General Magic y Philips, y de haber intentado sin éxito lanzar su propio reproductor de música digital. Eso sí, la presión que tenía Fadell era que para la navidad de ese mismo año se lanzará el producto, algo que parecía imposible.
Fue necesario una labor de revisar continuamente la disposición de estructuras internas para hacerlo lo más compacto posible, sobre todo por la presión de Jobs quine incluso en una ocasión tomo el prototipo y lo lanzó a una pecera y dijo “tiene aire, todavía hay espacio para quitarle”.
Finalmente, para octubre de 2001 se lanzó al mercado con un precio de 400 USD y una interfaz sencilla. El iPod no solo fue un éxito financiero para Apple, sino que consolidó a la empresa como una líder en el diseño de productos de consumo. Más importante aún, el iPod preparó el terreno para el desarrollo del iPhone, del cual se podría hablar un artículo más. La combinación de diseño, tecnología avanzada y simplicidad que definió el iPod se convirtió en un sello distintivo de los futuros productos de la compañía.