La espiral del silencio

Para Martina Guzmán, quien me mostró una espiral donde yo solo veía una línea recta.

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Viñeta inglesa de 1641: "El mundo está regido y gobernado por la opinión". Junto a la imagen se encuentra este epígrafe: «¿Qué significa ese camaleón que tenéis en la mano, / que puede adoptar todos los colores excepto el blanco?», pregunta el joven noble a la opinión pública, que se encuentra en la copa del árbol. «La OPINION puede así en todas las maneras que escucha / transformarse, excepto en la VERDAD, la correcta.» «¿Y por qué salen esos vástagos de las raíces / del árbol de las OPINIONES, tan abundantes?», pregunta el joven noble. «Porque una opinión puede discurrir así / y multiplicarse hasta lo infinito», le dicen. «Y, señora, ¿qué fruto es ése / que cae del árbol con cada vientecillo? / Parecen libros y periódicos. / ¿Y estáis ciega, tenéis los ojos cubiertos?»

Es sorprendente la falta de conocimiento histórico o sentido común de los estudiantes y profesores de universidades o colegios que militan denodadamente la libertad de expresión.

En un concejo deliberante donde hay una representación política de seis a uno, ¿qué límites tiene la libertad de expresión?

En un aula donde el profesor explicita su posicionamiento político, ¿qué lugar le está dando a las otras opiniones?

Cuando se tuvo que votar a favor o en contra de la toma de la universidad se hizo a mano alzada. ¿Acaso no se aprendió nada del régimen electoral previo a la Ley Sáenz Peña?

"Exponé vos, que estás en contra de todos; a ver qué tenés para decir", le dice una profesora a su alumno. Dudo que evite saltar al carro ganador.

No pretendo bajo ningún punto socavar las reglas del juego democrático que son la base de un órgano legislativo ni tampoco reclamar a la comunidad una sorpresa artificial frente a los centros de adoctrinamiento izquierdista que son las facultades de filosofía y humanidades en todo el mundo, no solo en Argentina. Mucho menos pretendo quejarme de algo que sabía que iba a pasar en estos lugares. Por el contrario, solamente busco explicitar una variable que parece que aquellos que vacían totalmente de sentido la palabra "democracia" o "libertad de expresión" parecen olvidar: la espiral del silencio.

Resultados inusitados

Elisabeth Noelle Neumann (1916-2010) fue una consultora política alemana que, en la víspera de las elecciones de 1965, sintió vergüenza y perplejidad al tener que anotar los resultados de las últimas encuestas en una pizarra, durante un evento electoral televisado. «Unión Cristianodemócrata-Unión Cristianosocial, 49,5 %; Partido Socialdemócrata, 38,5 %...». Un par de meses antes, había afirmado con total seguridad que las elecciones estaban parejas; es más, no le sorprendería una victoria de los socialdemócratas. "¿Cómo podían cambiar tan radicalmente las expectativas sobre el partido ganador, mientras las intenciones de voto de los electores permanecían constantes?"

Noelle-Neumann logró con buen tino canalizar dicha perplejidad en un estudio exhaustivo llamado La espiral del silencio. La opinión pública: nuestra piel social. La hipótesis del silencio explica que si la opinión de una persona no concuerda con la de la mayoría, aquella tiende a quedarse en silencio. Según la autora, este fenómeno tiene dos formas de comprobarse: leyendo qué es lo que se ha dicho sobre ello y también mediante la investigación empírica.

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Nuestra piel social

Desde mi punto de vista, los mayores descubrimientos son aquellos que ya existen. Es decir, justamente quitarle el velo a algo cuya existencia se advierte perfectamente. Según Noelle-Neumann, es sorprendente que nadie haya abordado sistemáticamente esta cuestión, aunque sea un tema muy manido desde los tiempos modernos. La dificultad principal es definir a la opinión pública: un concepto tan versátil que, incluso escindido en sus dos conceptos base, resulta arduo de conceptualizar.

Por su parte, el término opinión, tiene dos acepciones: la versión alemana se remonta al concepto socrático presentado por Platón, en donde la opinión es "más clara que la ignorancia pero más oscura que el conocimiento". La versión inglesa y francesa, en cambio, habla de la opinión como un acuerdo entre la comunidad.Por otro lado, la palabra público puede tener tres significados:

a)Lo público como 'apertura', diferenciándose de lo privado: camino público, juicio público, etc.

b)Lo público como relativo al Estado o al interés comunitario: poder público, responsabilidad pública.

c) Lo público como nuestra piel social: es esta la raíz de la tesis de la espiral del silencio, el individuo no vive solo en su interior sino que su vida está vuelta hacia fuera, hacia su comunidad. Lo que expone continuamente al individuo es el miedo al aislamiento, la mala fama, la necesidad de reconocimiento y comprensión.

Filósofos como Nicolás Maquiavelo y escritores como Choderlos de Laclos o William Shakespeare, entre otros, han expresado la importancia de la opinión pública como un tribunal de justicia, una forma de medir la reputación. John Locke plantea una "ley de la moda" con castigos y recompensas. David Hume habla de que es importante estar en el lado victorioso para poder distinguirse en el espacio público. James Madison, por el contrario, habla del significado de no estar aislado. Según Noelle-Neumann, solo el miedo, la amenaza, es lo que provoca el silencio en las personas frente al ojo público.

Ahora, si hablamos de medir empíricamente la espiral del silencio, la escritora elabora una serie de encuestas bastante atinadas para comprobar este suceso. Una y otra vez, a lo largo y a lo ancho del mundo, se verifica la teoría, que sin embargo se asienta sobre los siguientes supuestos:

1) La sociedad amenaza a los individuos desviados con el aislamiento.

2) Los individuos experimentan un miedo al aislamiento.

3) Este miedo al aislamiento hace que los individuos intenten evaluar constantemente el clima de opinión.

4) Los resultados de esta evaluación influyen en el comportamiento en público, especialmente en la expresión pública o el ocultamiento de las opiniones.

5) Los supuestos anteriores están relacionados de tal forma que proporcionen una explicación de la formación, el mantenimiento y la modificación de la opinión pública.

Cómo analizar la opinión pública

Noelle-Neumann plantea seis preguntas para tener en cuenta a la hora de analizar la opinión pública.

1. Hay que determinar la distribución de la opinión pública sobre un tema dado con los métodos pertinentes de encuesta representativa.

2. Hay que evaluar el clima de opinión, la opinión individual sobre «¿Qué piensa la mayoría de la gente?». Esto muestra a menudo un panorama completamente nuevo.

3. ¿Cómo cree el público que va a evolucionar el tema controvertido? ¿Qué bando va a adquirir fuerza, cuál va a perder terreno?

4. Hay que medir la disposición a expresarse sobre un determinado tema, o la tendencia a permanecer callado, especialmente en público.

5. ¿Posee el tema en cuestión un fuerte componente emocional o moral? Sin ese componente no hay presión de la opinión pública y, por lo tanto, no hay espiral del silencio.

El núcleo duro

¿Cómo se transforma la espiral del silencio? La respuesta más fácil es: mediante otra espiral. Como mencionamos, el objeto de este artículo es explicitar los mecanismos que la opinión pública posee para mantenerse pero no es algo que se pueda eliminar, ya que sería pernicioso. La opinión común funciona como una forma de cohesión que la sociedad posee para poder perdurar en el tiempo. Esto no significa que la opinión no se modifique, sobre todo según la época y el lugar. Noelle-Neumann habla entonces del núcleo duro, un límite a la espiral del silencio: existe una minoría de gente que no está dispuesta a modificar su opinión, ya sea porque no tienen nada que perder, ya han sido rechazados anteriormente, tienen mayor educación o mayor riqueza, etc. Este grupo puede estar relacionado con la vanguardia, aquella parte de la sociedad que se considera adelantada a su tiempo y que ve el rechazo como un precio que tiene que pagar. El núcleo duro es fundamental para el cambio en la sociedad mientras que la mayoría silenciosa es crucial para su estabilidad. Gary Schulman advierte que cuando la opinión mayoritaria. con el tiempo, no admita discrepancia, la misma se verá incapaz de argumentar a su favor, por lo que le será más sencillo al núcleo duro ganar terreno.

¿Y en las escuelas?

Comenzamos este artículo hablando de algunos casos de la espiral del silencio en las escuelas. A mi parecer, es el lugar donde esto se evidencia con más claridad. ¿Cómo elaboramos una didáctica que les permita a los alumnos pensar libremente sin temer constantemente el feroz ojo de la opinión pública?

Son los profesores quienes por lo general establecen qué es lo que se va a discutir en las aulas. Se trata de una trama expositivo-aplicativa, donde de antemano se definen las categorías conceptuales a trabajar, que no están desprovistas de un posicionamiento político-pedagógico. Ante el miedo, ya no solo al aislamiento social, sino también a ser aplazado, el estudiante tiende a permanecer en silencio. Lo que sucede incluso es que aunque la mayoría del estudiantado esté en contra del docente, tenderá a pronunciarse a favor de él (efecto Abilene).

Isabelino Siede, afortunadamente, propone una salida a este problema. Se trata de cambiar la trama de la clase, empezando con una problematización y luego una conceptualización de los aportes de otras ciencias. Se trata de una neutralidad por parte del docente respecto a su posicionamiento, obligando a los alumnos a que debatan e incluso que presentes opiniones contrarias adrede: "aun así, habrá que marcar las contradicciones, objetar las respuestas facilistas, solicitar mayores fundamentos, precisar aspectos de la pregunta, indagar detalles del caso, etc. Hay que seguir el razonamiento de cada estudiante, promover el diálogo y garantizar sus condiciones, resaltar aspectos del problema que tienden a desdibujarse, etc."

Está claro que son temas que requieren un análisis profundo. No obstante, la teoría de Noelle-Neumann es una herramienta más que precisa y potente para discutir ya no qué le enseñamos a los alumnos sino cómo lo hacemos. No se trata de seres individuales sino vueltos hacia la comunidad. Es la opinión pública: nuestra piel social.