Nacido en Foxford, Condado de Mayo, Reino de Irlanda, un veintidós de junio de mil setecientos setenta y siete. Fue bautizado con el nombre de William Brown, su familia emigró hacia los Estados Unidos de América, más al poco tiempo de llegar, su padre murió, quedando así solitario el joven William, por lo que decide embarcarse como grumete (aprendiz de barco). Por diez años adquirió experiencia en un barco estadounidense, cuando a sus diecinueve años, y con el título de capitán, fue apresado por un buque inglés y obligado a prestar allí servicios. Esa nave inglesa fue luego apresada por un navío francés, y fue tomado como prisionero de guerra por Francia, de donde logró fugarse.
Una vez libre, contrajo matrimonio y se radicó en Montevideo para dedicarse al comercio. Cuando en mil ochocientos diez en un viaje de comercio a la capital del Virreinato, se hace testigo de la incipiente revolución y decide luchar por nuestra patria. Así, llegó al territorio donde descansaría para siempre, por haber servido a nuestra bandera en diversas batallas y haber fundado la Armada Argentina.
Entre sus batallas, se destacan las libradas al imperio español, donde se le da importancia a su bautismo de guerra bajo la bandera argentina, el cual fue la toma de la Isla Martín García. También fueron relevantes el “combate Arroyo de la China” contra los Realistas, y la liberación de Montevideo en el “combate naval del Buceo”.
Brown, tuvo una expedición al Pacífico Sur junto a Bouchard (marino nombrado en la edición del mes pasado de este mismo diario), donde apoyando la campaña de San Martín, siguieron persiguiendo a los españoles y luchando en nombre de la patria, librando batallas en lugares como en El Callao (Perú) y Guayaquil (Ecuador). También se dice que pueden haber llegado a avistar la península Antártica, habiéndola nombrado “Tierra de la Trinidad” en homenaje al navío argentino Trinidad, manteniendo hoy la península ese mismo nombre.
Luchó en la guerra contra el Imperio del Brasil, donde en la batalla de Quilmes, Brown dice una célebre frase y posterior lema de la Armada Argentina: “Es preferible irse a pique antes que rendir el pabellón.”
Bloqueo anglo-francés: En época de Rosas, defendió la ciudad de Buenos Aires del bloqueo, logrando burlar a la flota inglesa bloqueando Montevideo. Mas tarde, en el Combate de Costa Brava, venció a una flota al mando del mismísimo italiano José Garibaldi, quien cuando quiso escapar, hubiera sido perseguido y ultimado, de no ser por la orden del Almirante Brown a sus marinos: “déjenlo escapar, ese gringo es un valiente”.
Falleció en el año 1857, retirado del campo de batalla, tranquilo en su quinta de Barracas, conocida como “la Casa Amarilla”, la cual fue demolida, pero hoy en día erige una casa-museo replica de la misma. Sus restos descansan con honores en el cementerio de Recoleta.
HonoresActualmente, tanto en Argentina como en Irlanda, erigen monumentos en su nombre. En Irlanda, en el puerto de Dublín se alza una estatua; en su pueblo, un busto, una casa museo, un salón municipal y una calle llevan su nombre. En Argentina, estatuas con su figura, plazas, escuelas, clubes sociales y deportivos, y hasta calles son en su honor.
Relación Irlanda-Argentina
Hoy en día, las relaciones entre las dos naciones no es que se encuentren precisamente en auge, la verdad es que es una relación estable con poco cambio, existen acuerdos bilaterales como de visados de trabajo, celebraciones culturales y políticas en conjunto, como las celebraciones de aniversario de relaciones internacionales, y los tantos festejos llevados a cabo en honor al Almirante Brown como las visitas de la Armada Argentina a Foxford. También existe una relación comercial relevante con una balanza de exportaciones favorables para Argentina.
En este último tiempo, Irlanda estuvo más presente en los medios con la aspiración del actual presidente Milei, indicando que nuestra economía debe ser como la irlandesa, tomando como modelo a seguir a la misma, la cual tuvo un rápido crecimiento en estos últimos años ganándose el apodo de “Tigre Celta” por su inusual crecimiento en 20 años.
Cabe destacar el apoyo voluntario de cientos de irlandeses radicados en la colonia, durante las guerras de independencia argentinas, los cuales luego de luchar, se quedaron en el nuevo país.
Argentina tiene la mayor población de descendientes de irlandeses fuera del mundo angloparlante, estimándose en más de medio millón de personas, esto debido a primero la inmigración en época colonial, y luego la posterior y mayor migración irlandesa ocurrida en el siglo XIX durante la crisis de la papa, donde al afectar los cultivos y la economía, miles de irlandeses emigraron, algunos llegando a Argentina.
También hay que aclara que con Irlanda nos une el rencor mutuo a Inglaterra, debido en nuestro caso a la Guerra de Malvinas, y en el caso irlandés por haber estado sometido a ellos, ya que hasta mil novecientos veintidós formaron parte del Reino Unido.
Esta poco común relación dio como resultado una destacable canción llamada “Admiral William Brown”, creada por “The Wolfe Tones”, un grupo musical nacionalista irlandés, el cual luego de Malvinas, compuso esta canción en honor al Almirante, donde se habla mucho de Argentina y Brown. Se recomienda escucharla y leer su traducción.
En base a todo lo dicho, la relación irlandesa-argentina, aparenta a crecer y esperemos así sea, debido al beneficio que nos implicaría en materia cultural y económica.
Cierre de notaEs muy importante recordar y honrar a nuestros proceres, todos aquellos que colaboraron para independizarnos y hacer grande a esta patria. Obviamente ninguno de estos marinos extranjeros tuvo un primer amor desinteresado por nuestra República, sin embargo, accionares como los de Brown, Bouchard, entre otros no argentinos, hubieran sido imposibles de llevar a cabo e insostenibles en el tiempo sin haberse despertado un claro sentimiento patriota, por lo que hoy en día es nuestra nación.
Claro ejemplo de ello en el caso del irlandés, son algunas de sus frases célebres:
“No me pesa haber sido útil a la patria de mis hijos, considero superfluos los honores y las riquezas, cuando bastan seis pies de tierra para descansar de tantas fatigas y dolores…”
“¡Fuego rasante que el pueblo nos contempla!”
“El honor nacional requiere un esfuerzo. El jefe de la escuadra debe hacer y hará su deber. Si el éxito es favorable, todo irá bien; pero si es desgraciado, suplico se salve mi nombre y el honor de mi familia.”
Por último y como reflexión, a pesar de no haber nacido en esta tierra, Brown es un claro ejemplo de amor por la patria, y debemos recordarlo y rendirle honor como tal.
“Camaradas: confianza en la victoria, disciplina y tres Vivas a la Patria.”